INSULTOS
Aunque parecería que la moda es dirimir las diferencia con insultos, mentando si no a la madre, a la esposa y a los hábitos de cada cual, no pienso echar más leña al fuego. Quiero referirme a otro asunto, también de gravedad. Es que no he tenido más remedio que ver dos capítulos de una serie de televisión que se está trasmitiendo semanalmente, creo que en abierto, y que lleva por título ni más ni menos que Marbella. Soy muy consciente que la Constitución proclama en su artículo 20 con gran amplitud, reconociendo y protegiendo los derechos a expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción. Y también a la producción y creación literaria, artística, científica y técnica. Si esta producción televisiva es una creación de alguno de esos tipos, que venga Dios y lo diga. Estos derechos, tan ampliamente concebidos tiene una limitación que establece la misma disposición: el respeto a los derechos re...