EL MEJOR DERECHO PARA TITULARSE EMPERADOR ROMANO
Mi nieto Pequeño Sebastián, un científico interesado en todo, hasta en la historia, me hizo llegar un artículo, de los miles que circulan por las redes, que versa sobre las posibilidades de que algún ser viviente pudiese reclamar para sí el título de emperador de Roma. Destacaba cuatro candidatos: un descendiente de Napoleón, bueno colateral porque, a pesar de sus esfuerzos, el corso sólo tuvo un hijo que falleció joven, en la corte de Viena, sin haberse reproducido, un Habsburgo, por supuesto, no hay familia cuyo apellido suene más imperial, el archiduque Carlos, que tampoco está en la línea directa de sucesión del emperador de Austria por antonomasia ya que el hijo murió, no me atrevo a afirmar que se suicidó, en Mayerling, un Romanov que, como se puede suponer tampoco desciende directamente del último zar de Rusia ya que es de todos conocido el triste final de los hijos de Nicolás II, debería decir del hijo y de las hijas, un señor que esgrime los derechos del Sultán del imper...