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UNAS CURIOSAS ELECCIONES

  Vivimos en elecciones. No me refiero a las generales, a pesar de la voz que clama en el desierto para adelantarlas, con toda clase de razones, algunas bastante entendibles. No, me refiero a las de los clubes a los que pertenezco, de las instituciones a las cuales les dedico buena parte de mi tiempo, a las de las Comunidades Autónomas… La democracia se ha impuesto con las ganas propias de quien estuvo tanto tiempo dormida. Debo reconocer que me gustan los resultados, pero nada los procesos previos que me aburren en algunos casos y me agobian cuando participo. Son demasiado largos, a mi juicio, e inconducentes porque creo que nadie responsable cambia sus preferencias y el sentido de su voto porque tal o cual le diga que es mejor que el otro. Nos movemos por instinto, por convicción acuñada y también por interés y simpatía. Lo de interés no debe malinterpretarse. No se trata del cochino deseo de abusar o apropiarse de algo sino, simplemente, porque todos tenemos alguna cosa que defe...

MALA SUERTE NO, PÉSIMA

Hoy no puedo pensar en otra cosa. Tantas veces he recorrido ese itinerario. Tantas veces he visto ese paisaje. Acunado por un tren que pensaba de alta velocidad, pero también de alta seguridad. Confiado en un conductor que no conocía ni había siquiera visto nunca pero que estimaba capacitado y experto. Que sabía lo que tenía entre manos y la enorme responsabilidad que pesaba sobre él. En una máquina construida por técnicos e ingenieros de categoría, capaz de llevarnos en menos de tres horas cubriendo una distancia que exigía no hace mucho, seis. La única preocupación, en lo que a siniestros se refería, era la caída de una pieza de equipaje mal estibada. Absorto en lecturas recopiladas para aprovechar el tiempo, disfrutando del silencio en el coche dispuesto para ese efecto. Deleitándome, muchas veces, con la mejor compañía imaginable. Por eso, por todo eso, por esa experiencia no puedo dejar de imaginarme el caos que produce un descarrilamiento, las maletas por los aires, los viajeros ...

LIBERTAD E INDEPENDENCIA

  Hay un vals que cantaba Carlos Gardel con la orquesta de Francisco Canaro por allá por los años veinte del siglo pasado, que se llama “Rosa de otoño”, una loa a una persona que no se identifica y que constituye el lamento de un hombre enfermo que termina suplicando a la destinataria “que no sea así”. Le dice cosas bonitas, pero una especialmente: “tú representas la independencia, yo simbolizo la libertad”. Es que me he pasado una buena parte de mi vida explicando que no son lo mismo la libertad y la independencia a generaciones de abogados malagueños que por vocación -cuando hablábamos de las escuelas de práctica jurídica- o por obligación, máster de la abogacía.   Esto, a pesar de que se define nuestra profesión como “libre e independiente” -artículo 1.1. del Estatuto General de la Abogacía Española- y que, en el número 3 de ese artículo, consagra como principios rectores y valores superiores la libertad e independencia. El binomio aparece a menudo, como en el artículo 58, ...

GENERO NEUTRO

  Se muy bien que hablar de política o religión produce inevitablemente -y hoy todavía más-fricciones e incluso riñas apasionadas por lo que es mejor callar y guardarse las opiniones para uno mismo. Pero es esta oportunidad no me ha sido posible contenerme. Es que he leído en la magnífica recopilación de noticias que me envía con regularidad la Asociación de Traductores e Intérpretes Jurados de Cataluña y Traductores, acaudillada por nuestro Josep, una noticia relacionada con la Iglesia Anglicana. Debo comenzar admitiendo que tengo sentimientos encontrados sobre esa religión. No me pilla muy lejos ese culto por antecedentes familiares muy próximos. Tengo que reconocer que me simpatizan muchas de sus características, pero no puedo olvidar su origen tan ligado a la coincidencia de la aparición de ese movimiento septentrional que se llamó por unos, la Reforma y por otros, el Cisma de Occidente. Como todo el mundo sabe, un rey corpulento y mujeriego deseaba fervientemente a una volunta...

EL HUMILDE HOGAR DEL MARQUES DE ALCAÑICES

  En el periódico La Razón de hace seis meses más o menos, apareció un artículo con ese nombre y un par de fotografías de lo que es hoy la sede del Consejo General de la Abogacía Española. Me sentí muy honrado en que se diese noticia sobre nuestras instalaciones porque me siento muy orgulloso de que la profesión sea dueña de un edificio singular, de categoría y con amplias instalaciones para albergarnos. Desde hace más de veinte años asisto regularmente a las reuniones plenarias y a las comisiones de trabajo a las cuales pertenezco y cada vez que atravieso la puerta verde no puedo dejar de felicitar en silencio a quienes decidieron con gran esfuerzo adquirir esas magníficas instalaciones enclavadas en la mejor zona de Madrid, la enorme manzana entre el Paseo de Recoletos, la calle Alcalá, Barquillo y Prim. Se llama eso, actitud proactiva, inteligencia y visión de futuro. El título del artículo tiene un toque de ironía resaltado por las comillas que encierran la palabra humilde. C...

HABLEMOS DE SILLAS

  Es posible que mucha gente no haya oído hablar jamás de la “Ley de la silla” aprobada en 1912 y aún vigente con su modificación de 1918. Fue doña María Echarri, una gran luchadora por los derechos de la mujer en épocas en que ni siquiera se concebía la igualdad de sexos ni la protección de débiles y vulnerables, quien impulsó esa norma que obligaba al empresario a facilitar en todos los establecimientos no fabriles un asiento individual a las trabajadoras. Parece increíble la evolución de los derechos de los que vivían de laborar. Concebido el contrato de trabajo como un simple arrendamiento de servicios no se preveía remediar la asimetría entre la posición de la empresa y la del que sólo podía ofrecer su esfuerzo. El contrato era, normalmente, de adhesión. Se establecían las condiciones por el empleador y el empleado aceptaba o no. A pesar de los cambios económicos que se experimentaron durante el siglo XIX las leyes que favorecieron a la parte débil no son muchas más que, me pa...

EL BESO EN ESPAÑA

  Cuando era pequeño y vivía en el otro hemisferio, ya se sabe, españoles de ambos hemisferios, “La Pepa” dixit, se oía en la radio a un conjunto muy popular que cantaba y se denominaba Los churumbeles de España. Pensaba que era famoso en todas partes, pero parece que estaba integrado por exiliados y, a pesar de su nombre, aquí no los conocía nadie. En México, en Cuba y en Argentina llegaron a ser muy famosos. Cantaban unos pasodobles que invitaban a ponerse en marcha, “Doce cascabeles”, recuerdo, y más que ninguno “El beso” o “El beso en España” o “La española cuando besa” que, según entiendo, de las tres maneras se lo intitula. Celia Gámez lo interpretó y, después un montón de folclóricas. Hasta Manolo Escobar. Ahora suena poco, pero en su época hizo furor. Su letra pegadiza está en la memoria de casi todo el mundo, buen, del mundo de los cuarenta para arriba. El pasodoble ofrece diversas clases de besos, pero no los define. La RAE sí, de esa manera indirecta que exige una dobl...